La derrota escuece, y en Inglaterra, parece que mucho. Tras la eliminación, un diario británico publicó un insólito artículo detallando "31 trucos sucios" que la Selección Argentina habría utilizado para ganar, desde supuestas simulaciones hasta "excesos verbales". La lista, que va de lo discutible a lo ridículo, reaviva el eterno debate sobre el estilo de juego argentino, a menudo tildado de "canchero" o "tramposo" por sus adversarios.

Mientras en Argentina muchos lo ven como un intento patético de justificar la derrota, la publicación subraya la profunda brecha cultural en la interpretación de las reglas del juego. ¿Es la "viveza criolla" un valor o un defecto? ¿O es simplemente el lamento de quienes no supieron imponer su juego y ahora buscan fantasmas en el vestuario ajeno?