Las alarmas vuelven a encenderse en el sector comercial de la Argentina tras conocerse los últimos datos del consumo masivo a nivel nacional. Las ventas de agosto registraron una nueva caída interanual del 0,2 por ciento, acumulando un alarmante retroceso del 2,4 por ciento en lo que va del año. Esta preocupante tendencia que refleja la recesion economica doméstica pone de manifiesto la profundidad del bache del consumo interno y la delicada situación que atraviesan los comercios de barrio y las pymes del país.
El persistente retroceso en las ventas minoristas argentina es el resultado directo de la pérdida de poder adquisitivo del salario real frente a las tarifas de los servicios públicos y los alimentos básicos. La caida comercial pymes se hace sentir con especial crudeza en los rubros no esenciales, tales como indumentaria, calzado y electrodomésticos, donde la demanda se ha paralizado casi por completo. Los comerciantes se ven obligados a absorber los incrementos de alquileres y costos fijos para evitar el cierre definitivo de sus locales.
Desde las cámaras comerciales advierten que los programas de cuotas sin interés y las promociones bancarias temporales son insuficientes para revertir una inercia de caída que ya lleva meses. La falta de acceso al financiamiento productivo a tasas razonables condena a muchas pequeñas y medianas empresas a un achicamiento forzoso de sus estructuras de personal, incrementando el riesgo de desempleo en los grandes aglomerados urbanos del país.
La profundidad de esta recesión pone en jaque la narrativa de recuperación económica acelerada que promueve la conducción del Ministerio de Economía. Mientras las variables macroeconómicas financieras muestran una aparente calma cambiaria, la microeconomía de la calle exhibe un panorama desolador de locales vacíos y persianas bajas, amenazando la sustentabilidad del empleo privado formal a mediano plazo.
¿Tiene la administración nacional un plan concreto de reactivación comercial para evitar la destrucción del tejido pyme o confía en que el mercado se autorregule?