Vaca Muerta vuelve a ser noticia con récords de producción que posicionan a Argentina más cerca del 1% de la producción petrolera mundial y rozando el millón de barriles diarios. Esta megacuenca representa una oportunidad histórica para el desarrollo económico del país, atrayendo inversiones y prometiendo divisas frescas. Sin embargo, la historia argentina está plagada de promesas incumplidas en materia energética. La clave del éxito no reside solo en el potencial del subsuelo, sino en un marco regulatorio estable, políticas de inversión claras y una reducción de la presión impositiva que aliente la llegada de capitales y tecnología. La "promesa argentina" del petróleo solo se hará realidad si el Estado desarticula las trabas burocráticas y permite al sector privado operar con previsibilidad. ¿Estamos finalmente en camino a explotar nuestro verdadero potencial energético o Vaca Muerta será otra víctima de la inestabilidad y la intervención estatal? ¿Cuándo veremos una política energética de largo plazo?