El conflicto por el financiamiento de las casas de altos estudios en el país sumó un nuevo capítulo crítico tras el fracaso de la reunión paritaria entre los representantes del Ministerio de Capital Humano y las federaciones gremiales que nuclean a los docentes y no docentes universitarios. La propuesta oficial de aplicar una actualización salarial del 3% para los haberes del próximo mes fue calificada de inaceptable por las cúpulas sindicales, desencadenando un paro nacional por 24 horas con cese total de actividades académicas e investigación en todas las universidades públicas del territorio nacional.
Los voceros gremiales remarcaron que el porcentaje ofrecido por el Estado se ubica marcadamente rezagado frente al deterioro acumulado que registran los sueldos del sector en relación con la inflación. Según detallaron los representantes universitarios, la pérdida del poder adquisitivo de los docentes supera el treinta por ciento desde comienzos de año, situación que empujó al plenario de federaciones a activar medidas de protesta con marchas zonales y visibilización de reclamos en los predios académicos de todo el país.
Por su parte, desde la Secretaría de Educación ratificaron que los incrementos otorgados se ajustan estrictamente al marco de previsibilidad presupuestaria fijado por el Poder Ejecutivo, asegurando que los salarios no pueden crecer por encima de las posibilidades de recaudación del erario público. La postura oficial sostiene que se garantizarán los fondos para el funcionamiento operativo de los edificios y hospitales universitarios, pero que las pretensiones remunerativas deben alinearse con la pauta de convergencia inflacionaria trazada por el Gobierno.
El endurecimiento de la postura de ambas partes presagia un escenario de prolongada conflictividad en el sistema universitario nacional, afectando el calendario lectivo y el desarrollo de mesas de exámenes. Frente a posturas que parecen no encontrar puntos de equilibrio entre el rigor de la meta fiscal y la sustentabilidad del sistema educativo superior, la tensión en las aulas alcanza su punto máximo. ¿Habrá margen de negociación para recomponer los salarios docentes o las casas de estudio se encaminan a un ciclo continuo de paros y paralización de actividades?