El oficialismo legislativo sufrió un sensible tropiezo en el Senado de la Nacion al no lograr reunir los consensos necesarios para avanzar con el proyecto del Súper RIGI. Esta iniciativa, considerada vital por el Poder Ejecutivo para dinamizar la llegada de capitales de gran escala a las provincias, se topó con reparos de bloques opositores y provinciales. El freno de la iniciativa traba momentáneamente los proyectos oficialismo en materia de desregulación y promoción de sectores estratégicos como el minero y el hidrocarburífero.\n\nLa resistencia en el Senado de la Nacion se enfoca principalmente en la discusión sobre la autonomía impositiva de las provincias y las salvaguardas ambientales requeridas para las inversiones RIGI. Senadores de diversas bancadas expresaron que el texto actual concede beneficios excesivos a las corporaciones extranjeras en detrimento de los proveedores locales y las pymes regionales. Ante esta situación, las espadas legislativas de La Libertad Avanza iniciaron intensas negociaciones en los pasillos del Congreso para intentar destrabar las comisiones.\n\nLa dilación del proyecto representa un revés político para el Palacio de Hacienda, que confiaba en una sanción rápida para exhibir un marco de seguridad jurídica óptimo ante foros internacionales de inversión. Los gobernadores de provincias con fuerte perfil minero y energético siguen con extrema cautela este debate, debatiéndose entre la necesidad urgente de financiamiento y el resguardo de sus propios recursos fiscales ante las exigencias del régimen.\n\nEl desenlace de este conflicto definirá en gran medida la velocidad con la que la Argentina podrá recibir desembolsos significativos en infraestructura productiva y energética. La pericia negociadora del Gobierno se pone a prueba una vez más en un Congreso donde las mayorías son esquivas y cada ley exige una ingeniería política compleja. ¿Logrará el Gobierno destrabar este régimen sin ceder el control de las reformas estructurales que exige el mercado?