A un mes de aquella inolvidable victoria de la Selección Argentina frente a Inglaterra en el Mundial, la AFA y los hinchas celebran con videos emotivos que reviven la epopeya. La gesta mundialista unió al país y despertó un fervor que aún perdura, destacando figuras como Cuti Romero y otros talentos que hoy brillan en Europa. Sin embargo, más allá de la gloria pasada, el fútbol argentino a nivel local sigue enfrentando desafíos estructurales.
Los debates sobre la organización de los torneos, la gestión de los clubes y la formación de juveniles persisten, generando interrogantes sobre la sostenibilidad del éxito a largo plazo. La euforia mundialista no debe opacar la necesidad de reformas profundas para asegurar que la grandeza de la Selección se refleje también en un sistema futbolístico nacional robusto y transparente. ¿Es el entusiasmo por la Selección una cortina de humo para los problemas de fondo en nuestro fútbol?