En una de las determinaciones institucionales más urgentes de la presente temporada deportiva nacional, la Asociación del Fútbol Argentino intervino de manera terminante aplicando una drástica sancion arbitros afa dirigida al colegiado diego ceballos var y al árbitro principal del cotejo, nazareno arasa. La medida de suspensión por tiempo indeterminado fue adoptada de forma exprés apenas concluidos los análisis audiovisuales oficiales de la jornada, luego de confirmarse una serie de errores técnicos de extrema gravedad que dejaron notablemente a velez perjudicado en el marcador de su trascendental partido por el torneo de la primera división profesional.
Las inexplicables omisiones y las controvertidas fallas de apreciación técnica convalidadas desde las pantallas tecnológicas de la cabina del predio de Ezeiza generaron una alteración decisiva en el normal desenvolvimiento del juego, avivando de forma inmediata un violento clima de sospecha y repudio público generalizado sobre el funcionamiento práctico del futbol argentino var. La oleada de comunicados críticos y la airada protesta verbal del cuerpo dirigencial de Liniers forzaron a la Comisión de Árbitros del fútbol nacional a actuar de inmediato para contener el severo descrédito institucional que amenaza empañar la deportividad del campeonato local.
El descrédito técnico de Diego Ceballos constituye una historia repetida en los anales del arbitraje nacional, habiendo protagonizado de manera recurrente episodios de extrema polémica en finales de torneos de ascenso y copas locales desde hace más de una década. Esta acumulación constante de yerros escandalosos no hace más que profundizar el divorcio existente entre los aficionados y un sistema tecnológico que fue publicitado en su lanzamiento como la panacea absoluta de la transparencia, pero que en la realidad parece comportarse como un difuso instrumento de conveniencia dirigencial.
El profundo desprestigio que asola a los encargados de impartir justicia en el campo de juego degrada de forma ostensible la competitividad y la cotización comercial del balompié de la República Argentina a nivel internacional. En la medida en que los arbitrajes sigan estando signados por la desconfianza de los jugadores, la parcialidad de criterio y la total impunidad frente a los fallos técnicos groseros, el principal espectáculo de la cultura de masas argentina continuará perdiendo legitimidad deportiva ante su apasionada parcialidad.
¿Será suficiente esta suspensión fulminante por parte de la cúpula de la AFA para apaciguar las fundadas sospechas de favoritismo deportivo, o el arbitraje local requiere de una profunda intervención externa para recuperar su credibilidad perdida?