El Banco Central de la República Argentina experimentó una semana de gran desahogo financiero al registrar un incremento de casi 1.000 millones de dólares en sus reservas brutas. La suba se produce en un escenario de extrema parsimonia en las intervenciones diarias del mercado libre de cambios, lo que llamó la atención de analistas y operadores bursátiles de la city porteña.\n\nLa explicación técnica detrás de este salto en las reservas Banco Central reside principalmente en revaluaciones de activos internacionales y en ingresos de divisas específicos no relacionados directamente con el saldo comercial neto. A pesar de que las compras del Banco Central de manera genuina en el mercado de cambios resultaron acotadas por la menor liquidación del agro, el resultado contable arrojó un saldo sumamente positivo para el balance del organismo monetario.\n\nPara los expertos financieros, recomponer las reservas netas sigue siendo el desafío principal del programa fiscal y cambiario del Gobierno. La actual acumulación de dólares BCRA aporta estabilidad transitoria para contener las expectativas de devaluación brusca y desinflar la cotización de los tipos de cambio financieros paralelos, aunque persisten dudas sobre la sustentabilidad de la acumulación a largo plazo.\n\nDesde el Ministerio de Economía celebraron el dato semanal como una señal de ordenamiento monetario que fortalece la posición de negociación ante organismos internacionales de crédito. Sin embargo, el mercado de cambios advierte sobre la necesidad de reactivar las exportaciones genuinas para evitar que el pago de importaciones y de deuda soberana termine por diluir los logros temporales de caja.\n\nLa acumulación contable de activos le da aire al Gobierno para transitar los próximos meses de fuertes vencimientos de deuda. ¿Será suficiente este repunte de divisas para avanzar de manera segura hacia la unificación cambiaria y la eliminación definitiva de las restricciones cambiarias?
Las reservas del BCRA escalaron casi u$s 1.000 millones en solo una semana
El Banco Central experimentó un fuerte salto en sus activos internacionales por operaciones contables y ajustes cambiarios específicos.
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