La "súper gripe" ha alcanzado un récord alarmante en Argentina con más de 790 mil casos en 2026, superando el pico de la última década, según reporta Diario El Día de La Plata. Esta cifra no es solo un dato estadístico, sino un reflejo de la presión que soporta el sistema de salud público y privado. Mientras la atención mediática suele enfocarse en la economía, la salud de la población, base de cualquier productividad, parece quedar en segundo plano.
La prevención y una gestión eficiente de los recursos sanitarios son esenciales para evitar estas crisis. ¿Se están invirtiendo los fondos necesarios y de manera efectiva en campañas de vacunación y concientización? O, por el contrario, ¿la burocracia y la ineficiencia estatal están contribuyendo a que un problema de salud pública se transforme en una emergencia nacional? Es tiempo de que el Estado demuestre su capacidad para proteger a los ciudadanos, más allá de la retórica.