Un acto memorial en homenaje al exgobernador cordobés José Manuel de la Sota sirvió de marco para un significativo reencuentro de la dirigencia del peronismo no alineado con el Instituto Patria. La presencia del excandidato presidencial Sergio Massa, junto al actual mandatario de Córdoba, Martín Llaryora, el exgobernador Juan Schiaretti y referentes territoriales del centro del país, reavivó las especulaciones sobre la conformación de una amplia opción electoral moderada de cara a los comicios legislativos del próximo año.
El encuentro, que contó también con la participación de figuras del empresariado y dirigentes de diversas provincias, mostró una clara coincidencia diagnóstica respecto a la necesidad de construir una alternativa pragmática frente al modelo libertario de la Casa Rosada y la conducción tradicional del kirchnerismo. Durante sus intervenciones, los principales referentes subrayaron los valores del federalismo, el desarrollo productivo y la defensa de la industria nacional que caracterizaron la gestión del histórico líder cordobés, proponiendo una agenda orientada a la gestión y la previsibilidad institucional.
Analistas políticos interpretan que la foto política entre Massa y el espacio cordobés señala el inicio formal de las negociaciones para estructurar una bancada común en el Congreso y armados compartidos en distritos clave. Mientras el kirchnerismo retiene su primacía en la tercera sección del conurbano bonaerense, las expresiones de la oposición dialoguista buscan conquistar el voto independiente y desencantado en las grandes provincias del interior. La articulación de esta mesa de diálogo busca posicionar a sus integrantes como un polo de equilibrio con capacidad técnica de gobierno.
Sin embargo, la confluencia entre vertientes con pasados recientes de enfrentamiento electoral no estará exenta de fricciones y recelos internos por las candidaturas locales. La construcción de un espacio centrista requiere resolver acuerdos pragmáticos en medio de la polarización que domina la agenda política nacional. Frente a esta búsqueda de reordenamiento peronista, cabe reflexionar: ¿logrará este armado del peronismo moderado seducir a un electorado desencantado tanto con la gestión libertaria como con el pasado kirchnerista?