Los mercados financieros atravesaron una jornada altamente positiva marcada por el firme avance de las acciones argentinas en Wall Street y la sostenida apreciación de los bonos soberanos. Esta dinámica compradora permitió una nueva contracción del indicador de riesgo país, ubicándolo en mínimos históricos para los últimos años y acercándolo a la barrera de los 500 puntos básicos.
El rally alcista responde a una combinación de factores internos y globales. En el frente doméstico, el mercado celebra la persistencia del superávit fiscal primario, la desaceleración de la inflación y la estabilidad del esquema de controles cambiarios. Asimismo, los informes emitidos por bancos de inversión internacionales, entre ellos Bank of America, ratificaron la recomendación de compra para los activos argentinos basándose en la solidez del programa de ordenamiento monetario.
En el plano internacional, un contexto global de mayor apetito por el riesgo en mercados emergentes empujó la entrada de flujos hacia los papeles soberanos. Los títulos en dólares bajo legislación extranjera mostraron incrementos sostenidos, lo que reduce teóricamente el costo de financiamiento para las empresas locales que buscan capitalizarse en el exterior.
Especialistas del sector financiero advierten, no obstante, que la consolidación de este veranito dependerá de la capacidad del Banco Central para acumular reservas netas de forma permanente y flexibilizar gradualmente los controles de cambio sin sobresaltos en el valor de la moneda.
¿Logrará el mercado financiero sostener este impulso para permitir el regreso definitivo de la Argentina a los mercados internacionales de deuda?