Una masiva columna de tractores y camionetas ocupó los accesos principales en la zona de Iguazú en el marco del tractorazo yerbatero Iguazu. Los productores yerbateros autoconvocados y pertenecientes a distintas cooperativas agrarias salieron a manifestar su profunda preocupación ante el marcado deterioro de los precios pagados por la hoja verde tras la eliminación de las fijaciones obligatorias.
La crisis de la yerba mate se profundizó a partir del cambio normativo que quitó facultades operativas al Instituto Nacional de la Yerba Mate para fijar precios sostén al inicio de las cosechas. La libre negociación entre las partes derivó en valores por kilo que, según afirman los colonos, no alcanzan a cubrir los costos mínimos de fertilizantes, combustible y mano de obra rural.
A la desregulacion de precios impulsada por el Poder Ejecutivo nacional se le suma un panorama recesivo en las ventas locales. La contracción del consumo interno en las grandes cadenas de supermercados provocó un sobrestock en los molinos industriales, los cuales dilatan los plazos de pago a noventa y ciento veinte días a través de valores diferidos.
La situación crítica impacta de lleno en Misiones economia, donde la actividad yerbatera representa el sostén directo de más de quince mil familias rurales. Los referentes del sector advierten que, de no establecerse instancias de arbitraje, la cosecha de la presente campaña corre el riesgo de suspenderse de manera indefinida.
¿Es viable mantener la desregulación absoluta en un sector dominado por grandes industrias o se necesitarán mecanismos de compensación para proteger a los pequeños agricultores?