El gobierno de Milei ha puesto en agenda la protección de la propiedad privada con un énfasis sin precedentes, buscando desmantelar regulaciones que, según su visión, han socavado los derechos de los propietarios. Esta postura, central en la ideología liberal libertaria, apunta a fomentar la inversión y el desarrollo económico al asegurar un marco jurídico robusto para los activos individuales y corporativos. La administración sostiene que la seguridad jurídica es un pilar para atraer capitales y generar crecimiento.
Sin embargo, críticos de distintas corrientes advierten sobre los posibles efectos de una desregulación extrema, temiendo que, en ciertos casos, pueda abrir la puerta a abusos o desprotección de sectores vulnerables. La "casta" kirchnerista ha levantado la bandera del "estado presente" como garante, mientras que la visión de Panorama.ar siempre ha sido la de un estado que garantice derechos sin cooptar libertades. La discusión es clave: ¿hasta dónde debe llegar el Estado en la regulación de la propiedad, y dónde empieza la verdadera libertad económica?