Un procedimiento policial desarrollado en la ciudad capital de Neuquén marcó el debut absoluto de las armas de menor letalidad en el territorio provincial. Efectivos de la fuerza local emplearon dispositivos de conducción eléctrica para inmovilizar a dos sujetos durante un altercado en la vía pública. No obstante, lo que estaba planeado como la exhibición de un método moderno de contención terminó desatando una acalorada polémica debido a que se registraron disparos al aire de armas de fuego convencionales por parte de los uniformados para dispersar a los transeúntes.
El incidente reavivó la discusión ciudadana sobre el protocolo Taser aplicado por las fuerzas de seguridad provinciales. Las pistolas taser Neuquén fueron incorporadas por la Gobernación bajo la premisa de brindar herramientas intermedias de fuerza que eviten el uso desmedido de munición de plomo en zonas altamente urbanizadas. Sin embargo, la convivencia de disparos intimidatorios con el uso de las taser en el mismo operativo encendió las críticas de organismos de derechos humanos e integrantes de la justicia local.
Desde el Ministerio de Seguridad de la provincia defendieron la actuación policial y sostuvieron que la intervención con armas no letales permitió neutralizar una amenaza directa a la integridad física de los agentes sin causar heridas permanentes en los demorados. Asimismo, aseguraron que se abrió una investigación administrativa interna para evaluar si la utilización de fuego disuasivo al aire se ajustó estrictamente a las normativas de la seguridad provincial vigente.
La implementación de estos dispositivos sigue sumando adeptos y detractores en el mapa político nacional. Mientras diversos sectores de la sociedad exigen un equipamiento más riguroso para la policía de Neuquén en la prevención del delito, especialistas en táctica táctica advierten sobre la urgente necesidad de profundizar las capacitaciones operativas para evitar situaciones de caos durante los procedimientos nocturnos.
La incorporación tecnológica reabre interrogantes profundos sobre el accionar de las fuerzas de seguridad en la vía pública. ¿Se cumplieron adecuadamente las pautas del protocolo o el uso de disparos al aire evidencia la falta de entrenamiento adecuado con armas de menor letalidad?