El desarrollo de los recursos no convencionales en la cuenca neuquina ha recibido un espaldarazo de proporciones globales. La compañía Pan American Energy ha cerrado de manera exitosa un crédito internacional por un monto total de 900 millones de dólares. Este financiamiento estará destinado de manera exclusiva a potenciar las redes de captación y acondicionamiento del fluido, un paso indispensable para consolidar el megaproyecto de exportación de gas licuado.
La inyección de capitales extranjeros bajo la modalidad de financiamiento estructurado ratifica el enorme potencial geológico de Vaca Muerta, un activo capaz de sortear las dificultades de financiamiento que suele enfrentar el país debido a su historial macroeconómico inestable. Con este crédito de PAE credito gas licuado, se financiará la compra de equipamiento crítico y la ampliación de los gasoductos troncales hacia las futuras plantas de licuefacción costeras.
El ingreso de Pan American Energy en la carrera por el GNL Argentina representa un quiebre estratégico. Hasta el momento, el gas natural licuado se consideraba un proyecto de largo plazo supeditado a consensos entre petroleras estatales e internacionales. La obtención de este financiamiento privado de gran magnitud demuestra que las corporaciones energéticas locales pueden liderar de forma independiente el proceso de inserción del gas argentino en los mercados de Europa y Asia.
La concreción de estas obras resulta de vital importancia para revertir de manera definitiva el déficit crónico de la balanza comercial de energía. En el mediano plazo, la exportación sostenida de gas por ductos y barcos metaneros proveerá el flujo continuo de divisas genuinas necesario para dar estabilidad al sistema cambiario nacional, reduciendo la dependencia de las cosechas del sector agropecuario.
¿Es la consolidación de Vaca Muerta la solución de fondo para los desequilibrios macroeconómicos argentinos, o la volatilidad de los precios internacionales de la energía limita su potencial?