La noticia de que Javier Milei evalúa decretar asueto o feriado nacional por la visita del papa León XIV a Argentina en 2026 genera un fuerte interrogante. En un contexto de “motosierra” y ajuste fiscal, donde cada peso cuenta para estabilizar la economía, ¿es justificable paralizar el país, incluso por un evento de relevancia espiritual? El costo económico de un feriado se mide en miles de millones de pesos perdidos en productividad.

Desde el Gobierno se argumentará la importancia cultural o religiosa del evento, y la afluencia de mendocinos a Córdoba para la visita del Papa, como reportan Los Andes, muestra el interés popular. Sin embargo, la línea editorial de Panorama.ar siempre ha sido crítica con la presión impositiva y el gasto público. ¿Es un asueto la mejor señal que puede dar una administración que prometió achicar el Estado y no ceder ante "la casta"? Es hora de definir si la austeridad es un principio inquebrantable o una herramienta flexible según la ocasión.