La batalla politica y judicial que enfrenta a la Asociacion del Futbol Argentino con el Poder Ejecutivo nacional sumo un nuevo e importante capitulo. En las ultimas horas, la justicia federal dicto una resolucion que frena de manera preventiva la intervencion del organismo de control sobre los libros contables de la AFA. Este fallo, que se repite por cuarta vez consecutiva, opera como un escudo legal para la dirigencia que encabeza Chiqui Tapia, impidiendo los intentos de fiscalizacion impulsados desde la Inspeccion General de Justicia.
El centro del conflicto politico reside en la fuerte disputa en torno a las SAD futbol (Sociedades Anonimas Deportivas), un modelo juridico que el gobierno de Milei intenta reglamentar por decreto para permitir el ingreso de capitales privados extranjeros a los clubes locales. La conduccion de la AFA, amparada en los estatutos aprobados por la mayoria de los presidentes de las instituciones, mantiene un ferreo rechazo al desembarco de las corporaciones privadas, defendiendo el esquema tradicional de asociaciones civiles sin fines de lucro bajo control social.
Para el oficialismo nacional, la opacidad fiscal y el manejo financiero de los libros contables de Viamonte son motivos suficientes para justificar auditorias externas rigurosas. Sin embargo, los fallos de la justicia y futbol demuestran la solidez de las alianzas judiciales de la cupula de la AFA. Cada decision judicial desfavorable al Ejecutivo es interpretada por Tapia y sus aliados como un triunfo de la autonomia del futbol frente a las presiones del poder de turno.
La persistencia del conflicto de fondo entre el Chiqui Tapia y la Casa Rosada amenaza con derivar en una paralizacion de las ligas o en intervenciones internacionales que afecten las competencias mundiales de la seleccion nacional. ¿Podra el Gobierno de la Nacion doblegar la resistencia de la estructura del futbol argentino sin recurrir a medidas extremas que pongan en jaque la participacion de la seleccion en los torneos de la FIFA?