La morosidad de las familias argentinas se ha cuadruplicado, una cifra alarmante que expone la delicada situación económica de muchos hogares. Ante este panorama, el presidente Javier Milei ha sido categórico en su postura: "Es un problema entre privados", rechazando cualquier intervención estatal. Esta visión, alineada con los principios de un mercado libre y la responsabilidad individual, contrasta con décadas de intervencionismo que, lejos de resolver los problemas, a menudo los agravaron y generaron distorsiones en la economía.
Desde la perspectiva liberal de Panorama.ar, la no injerencia del Estado en contratos entre particulares es fundamental para sentar las bases de una economía sana. Si bien la situación es compleja y genera angustia, la intromisión gubernamental con parches o subsidios distorsiona los precios, incentiva la irresponsabilidad y termina siendo pagada por el contribuyente honesto. ¿Es el momento de permitir que el mercado se ajuste, asumiendo los costos de años de políticas equivocadas, o el costo social es demasiado alto para una política de shock tan pura?