La administración de Milei ha puesto la reducción de la inflación como pilar central de su gestión. Sin embargo, los últimos reportes de julio muestran que el proceso de desaceleración se estancó, generando preocupación entre analistas y la ciudadanía. Este escenario revive el debate sobre la sustentabilidad del ajuste y si las políticas implementadas son suficientes para domar una economía históricamente volátil. Algunos sectores advierten que la presión sobre los precios responde a factores estructurales que van más allá del recorte del gasto, señalando la necesidad de reformas más profundas y una mayor confianza inversora.

La "motosierra" del presidente, ¿es suficiente para resolver la patología inflacionaria o es hora de repensar la estrategia económica?