El gobierno de **Milei** impulsa reformas económicas con el objetivo de establecer un 'grillete fiscal', una serie de mecanismos que buscan asegurar la disciplina presupuestaria y blindar su programa. Esta iniciativa es recibida con entusiasmo por quienes abogan por un Estado reducido y finanzas equilibradas, pero genera preocupación en sectores productivos y sociales que temen un ajuste aún más severo y una menor capacidad de respuesta estatal ante crisis.
Desde nuestra óptica, la disciplina fiscal es indispensable, pero la clave reside en cómo se implementa. ¿Es este 'grillete' una herramienta para la verdadera libertad económica, liberando a los contribuyentes de la asfixia impositiva, o simplemente una forma de ajustar a la ciudadanía sin atacar de raíz el gasto de la 'casta' política y la burocracia estatal? La eficacia de estas reformas se medirá en si logran incentivar la inversión y la creación de empleo, o si profundizan la recesión.