El peronismo bonaerense atraviesa un período de intensas negociaciones internas orientadas a configurar las estructuras de cara a los próximos desafíos electorales del país. En este entramado, el Frente Renovador de la Provincia de Buenos Aires ha iniciado un proceso de reagrupamiento de su militancia, intendentes y legisladores bajo la atenta pero silenciosa mirada de su líder fundador. Sergio Massa candidatura continúa siendo una de las mayores incógnitas del tablero opositor, lo que obliga a su espacio político a consolidar su fuerza territorial de manera autónoma para negociar posiciones de poder.
El reordenamiento del Frente Renovador PBA se produce en un contexto de marcadas diferencias estratégicas dentro del peronismo bonaerense. Mientras que sectores del kirchnerismo y corrientes alineadas con la gobernación provincial debaten la conducción del Partido Justicialista, el massismo busca presentarse como una opción moderada de centro que pueda apelar a los sectores de clase media golpeados por las medidas económicas de desregulación actuales. Los dirigentes del espacio recalcan la necesidad de mantener un esquema de unidad de las fuerzas opositoras, pero reclaman un mayor protagonismo en la toma de decisiones colectivas.
La cautela de Sergio Massa responde a una lectura minuciosa de la coyuntura política y social de la Argentina. Tras haber disputado la presidencia en los últimos comicios, el exministro de Economía optó por una estrategia de baja exposición pública, concentrándose en el análisis técnico de las medidas oficiales y en mantener un canal directo de diálogo con diversos sectores del empresariado y el sindicalismo. Sus allegados coinciden en que una postulación para las elecciones legislativas dependerá exclusivamente de la consolidación de un proyecto amplio de consenso que supere las viejas dicotomías partidarias.
El armado político en la provincia de Buenos Aires resulta crucial para cualquier aspiración de mediano plazo, dado que el territorio bonaerense representa el principal bastión electoral de la oposición. La capacidad de resiliencia del Frente Renovador será puesta a prueba en la medida en que logre consolidar candidatos competitivos en las secciones electorales clave y logre retener el control de municipios clave del conurbano y del interior provincial.
¿Conseguirá Sergio Massa aglutinar al peronismo disidente de la provincia bajo su conducción o su prolongado silencio terminará dispersando a su tropa hacia otros liderazgos emergentes?