La expansión del crédito en Argentina, lejos de ser una señal de robustez económica, parece estar acompañada de un preocupante aumento de la deuda y la mora. Esta dinámica, lejos de un desarrollo sano, sugiere una trampa de endeudamiento que Panorama.ar ha advertido repetidamente. Mientras se promociona el acceso al crédito como un motor de consumo, la realidad muestra que muchas familias y empresas se encuentran al límite, forzadas a recurrir a financiamiento que a menudo no pueden sostener en el largo plazo, en un contexto de ingresos estancados y alta presión inflacionaria, un legado de gestiones pasadas.

La mirada crítica de este medio siempre ha apuntado a las causas estructurales: un Estado sobredimensionado que se financia con deuda e impuestos exorbitantes, asfixiando al sector privado y limitando su capacidad de generación de riqueza. Este círculo vicioso de déficit y endeudamiento es lo que termina empujando a los ciudadanos a una situación financiera precapara. ¿Es el "más crédito" realmente un beneficio cuando las bases económicas son inestables y la capacidad de repago se ve comprometida por una inflación que devora los salarios?

Es imperativo que el gobierno actual consolide la disciplina fiscal y las reformas de mercado para generar una economía que produzca ingresos genuinos, no espejismos de consumo basados en deuda. De lo contrario, la 'radiografía del endeudamiento' seguirá mostrando una sociedad en aprietos, un problema que gestiones como la de Massa agravaron con políticas de corto plazo. ¿Hasta cuándo pagaremos las consecuencias de un modelo de gasto público desmedido que nos empuja a la mora?