Los últimos relevamientos de las principales consultoras económicas del país arrojan datos alentadores para el programa del Palacio de Hacienda. De acuerdo con las proyecciones privadas del mes en curso, la canasta de alimentos y bebidas ha mostrado un comportamiento de notable estabilidad, lo que empuja las estimaciones del índice general hacia un terreno cercano al 1,5% mensual. Esta desaceleracion inflacionaria se perfila como una de las marcas más bajas registradas en los últimos años en la economía doméstica.
La tendencia se explica fundamentalmente por la quietud en el precio de alimentos básicos de consumo masivo, como harinas, aceites y carnes, que solían liderar las subas de las semanas previas. Analistas del sector comercial asocian este freno a la combinación de la estabilidad cambiaria y la retracción del consumo generalizado, que limita la capacidad de las cadenas minoristas de convalidar nuevos aumentos en las góndolas. Las planillas de seguimiento diario de precios muestran que la dispersión ha comenzado a ceder, ofreciendo mayor previsibilidad de cara al indicador definitivo del ipc indec.
Este escenario de caída de precios representa un fuerte espaldarazo técnico para el plan monetario del Gobierno, que apunta a eliminar la inercia inflacionaria como paso previo a la flexibilización de los controles de cambio. No obstante, las principales dudas de los analistas de mercado giran en torno a si esta proyeccion inflacionaria mensual de un dígito bajo puede sostenerse cuando se reajusten las tarifas de servicios públicos pendientes y el transporte, rubros que aún tienen un peso relativo importante en la estructura de costos de los hogares urbanos.
La desaceleración en el precio de los alimentos brinda un respiro indispensable para los sectores de ingresos fijos, que han visto deteriorado su poder de compra en los últimos tiempos. La clave será determinar si esta estabilidad de precios logrará traducirse en un consumo más dinámico en los próximos meses.
En un contexto donde los precios de la canasta básica comienzan a estabilizarse, ¿estamos ante el inicio de una desinflación genuina o se trata de un efecto transitorio generado por la fuerte caída del consumo interno?