En un esfuerzo por contener la profunda caída de la actividad productiva y fabril, el Gobierno nacional presentó el denominado Súper RIGI, un régimen especial diseñado para otorgar exenciones impositivas y flexibilidad tributaria al tejido empresarial argentino. La medida busca replicar el espíritu de los grandes marcos de inversión extranjera pero aplicados a la pequeña y mediana industria local, gravemente golpeada por la contracción de la demanda interna y el elevado costo financiero existente en el mercado.

La normativa contempla la deducción acelerada del Impuesto a las Ganancias para la adquisición de maquinaria pesada, la eliminación temporal de aranceles para la importación de insumos clave no producidos localmente y esquemas de crédito fiscal acumulable. Desde el Ministerio de Economía aseguran que esta octava iniciativa orientada al sector busca desarmar las trabas burocráticas que paralizaron la contratación de personal y la renovación de capital en las plantas fabriles durante los últimos dos años.

No obstante, la receptividad entre los referentes del sector productivo es cautelosa. Desde cámaras pymes y la Unión Industrial Argentina remarcan que, si bien los beneficios impositivos resultan bienvenidos, el verdadero freno para la reactivación estriba en el derrumbe del consumo masivo y el alto nivel de tarifas de servicios públicos. Sin una recuperación sólida de las ventas en el mercado doméstico, la sola exención tributaria no garantiza el encendido inmediato de las cadenas de montaje.

En perspectiva económica, el Súper RIGI actúa como un parche fiscal necesario pero insuficiente ante la falta de crédito accesible a largo plazo y la apreciación cambiaria. El desafío estriba en lograr que estas facilidades impositivas se traduzcan en inversión directa concreta y no terminen absorbidas por los costos corrientes de las empresas para sobrevivir al estancamiento.

💬 Punto de debate

El Gobierno busca reactivar la economía real mediante beneficios impositivos a la producción nacional. ¿Será este incentivo suficiente para reanimar la industria o la falta de consumo frenará el impacto del programa?