El posteo del futbolista Lisandro Martínez, "Las tierras argentinas no se venden", ha resonado fuerte en redes, trascendiendo el ámbito deportivo para inyectarse directamente en el debate político sobre la Ley de Propiedad Privada y la administración de los recursos nacionales. Este tipo de declaraciones de figuras públicas amplifica la voz de una parte de la sociedad que ve con preocupación la posible enajenación de activos estratégicos, una preocupación que se vincula con el concepto de "SI HAY ABANDONO" de ciertos principios fundamentales.

Mientras algunos celebran la toma de postura de un referente popular en un tema sensible, otros critican la "politización" del deporte o la simplificación de debates económicos complejos. Para "Panorama.ar", la intervención de "Licha" Martínez es un síntoma de una inquietud generalizada que demanda claridad y un debate serio sobre cómo se gestiona la riqueza del país y qué límites tiene la venta de activos estatales o la cesión de derechos sobre recursos naturales. ¿Es la opinión de un futbolista un disparador necesario para un debate ausente o una intromisión innecesaria?