La liberación de la niñera argentina en Estados Unidos, después de casi un mes detenida por ICE tras un arresto durante el Mundial, generó alivio, pero también una fuerte polémica. Su caso, cubierto por Clarín e Infobae, pone de manifiesto la vulnerabilidad de los ciudadanos argentinos en el exterior y plantea interrogantes sobre el rol de la diplomacia y el Estado en la protección y asistencia a sus compatriotas.Si bien se celebra su regreso, es crucial analizar si el Estado argentino actuó con la celeridad y la contundencia necesarias. ¿Se hizo todo lo posible para garantizar sus derechos y acelerar su liberación, o prevaleció la burocracia y la ineficiencia, dejando a una ciudadana a su suerte? La noticia del emotivo posteo de su novio destaca el apoyo personal, pero ¿dónde estuvo el respaldo institucional?¿Hasta qué punto un Estado que prioriza el gasto inútil en casa descuida a sus ciudadanos cuando se encuentran en situaciones críticas fuera de nuestras fronteras?