Las arcas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) registraron una importante inyección de divisas durante los últimos siete días, acumulando una suba cercana a los u$s1.000 millones en sus reservas internacionales brutas. El dato trajo un respiro inmediato a las mesas de operaciones del microcentro porteño y reforzó la estrategia cambiaria impulsada por el equipo económico liderado por Luis Caputo.

Según detalló la autoridad monetaria en su informe semanal, el incremento en el stock de reservas respondió a la confluencia de varios factores clave. En primer lugar, se destacó el ingreso de divisas provenientes de desembolsos de organismos multilaterales de crédito destinados a proyectos de infraestructura y fortalecimiento institucional. En segundo término, el sector agroexportador incrementó el ritmo de liquidaciones ante la estabilidad del tipo de cambio oficial y la perspectiva de un esquema regulatorio previsible.

Adicionalmente, el BCRA logró sostener un saldo comprador favorable en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), aprovechando una demanda de importaciones que todavía se mantiene regulada y un flujo constante de divisas financieras atraídas por las elevadas tasas reales en pesos. Este fortalecimiento del balance del Central resulta determinante para sostener la curva de rendimientos de los bonos soberanos y reducir el riesgo país.

💬 Punto de debate

Aunque el número absoluto genera entusiasmo en el Palacio de Hacienda, economistas de la ciudad advierten sobre la necesidad de consolidar reservas netas verdaderas que no dependan exclusivamente de encajes bancarios o préstamos financieros. El verdadero desafío será mantener la acumulación durante los meses de menor liquidación estacional. ¿Será este incremento semanal el puntapié inicial para una flexibilización definitiva del esquema cambiario?