El último reporte de MercadoLibre expone una paradoja irritante para el ciudadano de a pie: la empresa registra un crecimiento del 38% en sus operaciones, pero al mismo tiempo advierte sobre una "menor demanda del consumidor" en Argentina. ¿Cómo se explica esta brecha entre el éxito de un gigante y la fragilidad del bolsillo de la mayoría?

Esta situación sugiere que el consumo, especialmente el de bienes no esenciales, está siendo impactado severamente por la pérdida de poder adquisitivo y la inflación. Las grandes plataformas pueden crecer al absorber más mercado o expandirse a otros segmentos, mientras que la capacidad de compra de las familias argentinas se deteriora. La informalidad y la precarización laboral también juegan un rol clave.

La pregunta es si este modelo de crecimiento beneficia realmente a la economía nacional o si solo consolida el poder de unos pocos mientras la base de la pirámide social se contrae. ¿Qué medidas concretas se están tomando para revitalizar la demanda interna y proteger al consumidor, más allá de los números macroeconómicos?