En una decisión que tomó por sorpresa al mundo futbolístico, River Plate oficializó la rescisión del contrato de Germán Pezzella. El central, que había retornado con la chapa de campeón del mundo y la promesa de consolidar la defensa millonaria, se despide de Núñez en medio de rumores sobre fuertes cortocircuitos con el cuerpo técnico y la dirigencia por el manejo del vestuario.
La salida expone las tensiones internas en el club de Núñez, que no logra encontrar regularidad futbolística pese a las millonarias inversiones realizadas. Para los hinchas, la partida del referente representa un duro golpe anímico y deportivo de cara a las competencias internacionales.
¿Fue la salida del defensor una decisión estrictamente personal o refleja una crisis de conducción más profunda en River?