Las disputas de poder que atraviesan los despachos del fútbol argentino se trasladan una vez más a los estrados judiciales. En las últimas horas se conoció que el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, se encuentra bajo la lupa judicial. La justicia federal investigará a Chiqui Tapia investigado enriquecimiento ilicito, a partir de una denuncia presentada por supuestas irregularidades en el manejo de fondos públicos vinculados a su histórico cargo administrativo dentro de la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado.\n\nLa imputación pone el foco en la evolución patrimonial del dirigente deportivo durante su extenso desempeño en la institución ambiental, un área de enorme peso presupuestario en el territorio bonaerense. Los investigadores federales han requerido las declaraciones juradas de Chiqui Tapia CEAMSE, así como diversos peritajes contables sobre sus cuentas personales, sociedades comerciales y propiedades inmuebles. La causa por presunto enriquecimiento ilicito se suma a las tensiones políticas constantes que mantiene la conducción de la AFA con el actual Gobierno nacional.\n\nDesde el entorno cercano al titular de la AFA aseguran que la denuncia carece de sustento fáctico y la enmarcan dentro de una persecución de neto corte político destinada a desgastar la figura del dirigente que lideró los éxitos de la Selección argentina. No obstante, los fiscales de la justicia federal aseguran contar con elementos preliminares que ameritan una compulsa detallada de los registros financieros para descartar cualquier tipo de desvío de recursos estatales.\n\nEste expediente judicial se reactiva en un momento de definición sobre el modelo de conducción deportiva en la Argentina, donde se debate la incorporación de las Sociedades Anónimas Deportivas al fútbol nacional, una iniciativa férreamente resistida por la actual conducción de la AFA.\n\nEn este escenario de sospechas cruzadas y presiones gubernamentales sobre las máximas autoridades de la AFA, el interrogante es evidente. ¿Representa esta causa un avance legítimo en la transparencia del manejo de los recursos públicos o forma parte de un embate político coordinado para forzar un cambio de timón en el fútbol argentino?