Pese a las señales de desaceleracion inflacionaria y al logro del superavit fiscal primario defendidos por el Ministerio de Economia, los principales capitanes de la industria y las finanzas nucleados en el llamado 'circulo rojo' mantienen una postura de cautela respecto a la ejecucion de inversiones de gran porte en el pais. Si bien reconocen el cambio de rumbo macroeconomico, los ejecutivos reclaman un marco claro de previsibilidad juridica que trascienda el actual ciclo politico.
Entre los puntos planteados por las camaras empresarias sobresale la urgencia de eliminar las restricciones cambiarias y normativas que aun afectan el giros de utilidades al exterior y la compra de insumos importados. Desde el sector privado remarcan que para desembolsar capitales con horizontes de amortizacion superiores a cinco años resulta imprescindible que el plan de desregulacion cuente con aval parlamentario y consensos provinciales duraderos.
Por su parte, el equipo economico insiste en que las reformas estructurales en marcha y el nuevo regimen para grandes inversiones generaran las condiciones objetivas de rentabilidad sin necesidad de asistencia estatal. No obstante, los analistas de mercado señalan que la velocidad del desembolso real dependera del impacto social del ajuste y la gobernabilidad parlamentaria del oficialismo.
El contrapunto deja al descubierto la brecha entre las expectativas oficiales y el pragmatismo financiero del mercado corporativo. ¿Conseguira el Gobierno la estabilidad institucional y cambiaria requerida para convertir el interes de los inversores en obras productivas concretas?