Si bien la figura de Julián "Araña" Álvarez es celebrada por la prensa mundial, las crónicas internacionales no tardaron en señalar la recurrente intervención del VAR en los partidos de Argentina, especialmente en fases decisivas. Esta observación, que algunos tildan de "ayuda" y otros de "justicia", genera un debate persistente: ¿cuánto de la "invencibilidad" albiceleste se debe al talento en cancha y cuánto a decisiones tecnológicas?
La crítica velada sobre el VAR, aunque no siempre explícita, siembra una semilla de duda sobre la pureza del triunfo y añade presión sobre los árbitros en los próximos encuentros. ¿Es la tecnología una herramienta objetiva o su aplicación termina inclinando la balanza, consciente o inconscientemente, a favor de los equipos más "populares" o de las ligas con mayor influencia? La polémica está servida.