El gobierno de la provincia de Córdoba oficializó un programa de alivio fiscal destinado al tejido de pequeñas y medianas empresas con actividad radicada en el territorio subnacional. La iniciativa, presentada por el gobernador Martín Llaryora, fija una alícuota cero en el impuesto provincial a los Ingresos Brutos para todos aquellos establecimientos comerciales e industriales que no superen el techo de facturación anual fijado en 4.500 millones de pesos.

La medida busca impulsar la competitividad de las actividades productivas locales en un contexto nacional caracterizado por la retracción del consumo interno y los elevados costos operativos. Según precisó el Ministerio de Economía provincial, el beneficio se aplicará de forma automática a través del sistema de empadronamiento digital de la Dirección General de Rentas, siempre que las firmas mantengan regularizada su situación patrimonial y fiscal.

El alcance del programa Ingresos Brutos cero Cordoba pymes genera expectativas en las cámaras empresarias del centro del país, que reclamaban alivios concretos frente a la presión tributaria agregada de los tres niveles del Estado. La estrategia cordobesa abre a su vez un fuerte contrapunto político con la administración central respecto de los esquemas impositivos que incentivan la producción local.

💬 Punto de debate

Desde el Palacio de los Leones destacan que la menor recaudación inicial producida por la quita del tributo será compensada mediante la formalización de nuevos emprendimientos y la dinamización de la actividad productiva. ¿Se transformará el modelo de desgravación fiscal de Córdoba en un espejo para el resto de las jurisdicciones provinciales golpeadas por la recesión?