El resonante triunfo conseguido por Boca Juniors ante San Pablo en la mítica cancha del Morumbí generó un fuerte impacto en los principales portales y periódicos deportivos del estado brasileño. La victoria del equipo argentino en la Copa Sudamericana alteró los pronósticos de la prensa paulista, que anticipaba un amplio dominio del conjunto local basándose en su presupuesto millonario y su invicto jugando ante su público. Sin embargo, el planteo táctico del conjunto xeneize sorprendió a los analistas locales e impuso condiciones durante los momentos decisivos de la contienda.
Diarios emblemáticos como Lance y la sección deportiva del O Globo calificaron la actuación del plantel argentino como un despliegue de autoridad copera y eficacia táctica indiscutible. Los cronistas brasileños resaltaron la solvencia de la línea defensiva de Boca para neutralizar los ataques del Tricolor paulista y la efectividad mostrada en la generación de oportunidades de gol. Diversos comentaristas de la televisión local admitieron que el equipo visitante expuso las fragilidades conceptuales del planteo de San Pablo, que terminó desbordado por los nervios de su propio público.
La repercusión mediática en Brasil refleja la histórica rivalidad futbolística y el respeto que imponen los clubes tradicionales de la Argentina en los torneos continentales de la Conmebol. La victoria boquense de visitante reabrió el debate en el país vecino sobre la supuesta superioridad absoluta de las nóminas del Brasileirao por encima de las golpeadas economías de los clubes argentinos. Periodistas paulistas coincidieron en que la mística competitiva sigue siendo un factor diferenciador irreemplazable frente al poderío financiero de las Sociedades Anónimas Deportivas norteñas.
El festejo en las calles paulistas por parte de miles de hinchas argentinos coronó una noche deportiva épica que consolida las aspiraciones del conjunto de la Ribera en el certamen internacional. La victoria renueva las esperanzas del plantel para alcanzar las instancias finales y deja una lección sobre el carácter necesario para afrontar competencias continentales. Ante este nuevo hito del fútbol argentino en Brasil, cabe reflexionar: ¿sigue siendo la mística competitiva un factor suficiente para acortar las brechas económicas que existen con el fútbol brasileño?