Un respiro temporal llegó para miles de pasajeros que planeaban volar por el territorio nacional en los próximos días. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) decidió suspender la medida de fuerza que amenazaba con paralizar las operaciones de los aeropuertos en todo el país. La conducción sindical resolvió dar una tregua operativa, aunque supeditó la paz definitiva en las terminales aéreas a una respuesta inmediata del Poder Ejecutivo para convocar a una mesa de negociación paritaria y atender reclamos salariales atrasados.
El conflicto, que mantiene en vilo a las compañías aéreas comerciales y a la administración nacional, involucra al personal técnico y administrativo estatal que interviene en la regulación e inspección del tráfico aéreo. Desde el gremio señalaron que el congelamiento salarial y los planes de reestructuración en organismos públicos han deteriorado fuertemente el poder adquisitivo de los empleados del sector. 'Hemos mostrado voluntad de diálogo posponiendo el paro, pero exigimos una audiencia inmediata con las autoridades laborales', expresaron mediante un comunicado oficial.
Por el lado del Ministerio de Economía y la Secretaría de Transporte, la postura oficial ratifica el techo salarial alineado con la proyección inflacionaria y descarta desembolsos por encima del estricto marco presupuestario fijado para el ejercicio corriente. El Ejecutivo evalúa declarar a la aviación comercial como un servicio esencial en su totalidad para limitar el alcance de futuras medidas de fuerza, una iniciativa que cosecha la firme oposición de la dirigencia sindical aeronáutica.
La suspensión temporal de las medidas evita cancelaciones masivas de vuelos en el corto plazo, pero no resuelve el trasfondo paritario. Las aerolíneas operan con incertidumbre en la programación de sus rutas, mientras las cámaras del sector turístico solicitan una resolución definitiva del litigio para no perjudicar la conectividad y el flujo de pasajeros en la antesala del próximo período estival.
¿Logrará el Gobierno destrabar la negociación salarial con los gremios estatales sin flexibilizar sus pautas inflacionarias y fiscales?