El escenario político y financiero nacional sumó una inesperada dosis de tensión con el avance de un bloque de gobernadores del interior que busca ponerle límites al imperio de las billeteras virtuales liderado por Marcos Galperin. En un movimiento coordinado que encendió las alarmas en el sector fintech, los mandatarios de Salta, Gustavo Sáenz, y de Misiones, Hugo Passalacqua, ordenaron a sus diputados nacionales dar quórum en el Congreso para debatir un proyecto de ley que apunta a regular con mayor rigurosidad los servicios financieros de Mercado Pago y otras plataformas electrónicas.
La iniciativa legislativa busca forzar a las plataformas de pago virtual a tributar de manera más estricta en las provincias donde operan, además de imponer un marco regulatorio que obligue a estas billeteras a coparticipar ciertos márgenes de ganancias obtenidos mediante depósitos remunerados de los usuarios locales. Para los gobernadores, la enorme masa de dinero que circula por Mercado Pago sustrae liquidez del circuito financiero provincial tradicional, perjudicando las arcas estatales y la recaudación impositiva directa en momentos de profunda escasez de fondos nacionales.
La respuesta de los sectores cercanos al gigante de comercio electrónico no se hizo esperar, argumentando que cualquier intento de sobrerregulación o de imponer nuevas tasas impositivas provinciales atenta de manera directa contra la inclusión financiera de millones de personas y perjudica a miles de pequeños comerciantes que dependen de la plataforma para subsistir. Los defensores del libre mercado acusan a los mandatarios provinciales de pretender capturar recursos del sector privado más innovador para sostener estructuras de gasto público ineficientes y sobredimensionadas.
Este conflicto expone la creciente disputa entre el poder político de las provincias y las nuevas corporaciones tecnológicas que operan de manera transfronteriza y digital. La pulseada legislativa que impulsan Sáenz y Passalacqua pondrá a prueba la capacidad de negociación de los diputados contra Galperin frente al lobby del sector financiero digital, en un contexto donde el Gobierno nacional defiende la desregulación absoluta. ¿Lograrán las provincias imponer límites tributarios a las plataformas digitales o se impondrá la fuerza corporativa del unicornio tecnológico más grande de la región?