La influencer Mia Khalifa reavivó la polémica con sus comentarios despectivos hacia la Selección Argentina, que inesperadamente arrastraron a la cantante Rosalía al centro de la controversia. Tras las críticas de Khalifa, que incluyeron burlas a Enzo Fernández, Rosalía tuvo que disculparse públicamente, buscando desmarcarse de la ola de comentarios negativos. Este incidente demuestra cómo el fanatismo en redes puede escalar y afectar a figuras públicas inocentes, o cómo ciertos comentarios buscan generar clics a costa de la imagen nacional.

El episodio, que escaló rápidamente en X, pone de manifiesto la delgada línea entre la opinión y la provocación, y cómo las figuras públicas navegan un terreno digital donde cada palabra es magnificada. La rápida respuesta de Rosalía, ¿fue un intento genuino de calmar las aguas o una maniobra para proteger su marca de un ataque viral? ¿Realmente la cultura de la cancelación busca justicia o solo el espectáculo mediático?