La crisis de credibilidad del arbitraje en el fútbol argentino sumó un nuevo capítulo de alta tensión institucional. La Asociación del Fútbol Argentino resolvió apartar de forma preventiva a los jueces encargados de impartir justicia en el cotejo disputado entre Deportivo Riestra y Vélez Sarsfield, luego de la anulación de un tanto reglamentario que desató el reclamo unánime del equipo visitante y la indignación generalizada.
La medida disciplinaria abarca tanto al árbitro principal como a los encargados de la cabina de videoasistencia. Las repeticiones televisivas expusieron una grosera interpretación del reglamento que modificó de manera directa el resultado del encuentro, encendiendo nuevamente las alarmas sobre la discrecionalidad y la transparencia del sistema arbitral de la Liga Profesional.
Dirigentes de diversos clubes manifestaron en privado su descontento con la recurrencia de fallos polémicos que parecen favorecer de forma sistemática a ciertas instituciones. La intervención de la cúpula de la AFA busca atenuar el impacto público, pero resulta insuficiente para acallar los severos cuestionamientos respecto al criterio aplicado en la designación de las autoridades de campo.
La sanción a las autoridades del partido abre el debate sobre la necesidad de reformar de fondo las estructuras arbitrales en la Primera División. ¿Alcanzará la suspensión temporal de los réferis para restaurar la confianza en el desarrollo competitivo del campeonato argentino?