El fútbol argentino sumó un nuevo episodio rodeado de polémica y controversia tras el cruce disputado en Bajo Flores. El foco del Riestra vs Velez arbitraje estuvo puesto en el desempeño de la terna arbitral y las intervenciones decisivas de la cabina tecnológica, que terminaron privando a Vélez Sarsfield de un gol legítimo y encendieron la furia de su cuerpo técnico y dirigencia. Las duras declaraciones del entrenador de la visita, exigiendo públicamente que las autoridades no los vuelvan a dirigir, marcaron el nivel de indignación reinante.\n\nEl club Deportivo Riestra vuelve así a estar en el centro del debate público por el habitual trato preferencial que diversos analistas y protagonistas le atribuyen en fallos divididos durante la competencia local. Las críticas no apuntan únicamente a las decisiones tomadas en el campo de juego, sino a la falta de criterios uniformes por parte de la conducción de la Dirección de Arbitraje encabezada por Federico Beligoy y la gestión de AFA bajo el mando de Chiqui Tapia.\n\nLa polemica VAR se convirtió en una constante que erosiona la credibilidad de los torneos organizados por la Liga Profesional. Lejos de aportar transparencia y rectificar errores manifiestos, la aplicación de la tecnología en partidos donde intervienen equipos con fuerte peso de padrinazgo político o institucional genera mantos de dudas sobre los intereses cruzados en el deporte más popular del país.\n\nLa devaluación del producto futbolístico y la desconfianza generalizada en las estructuras arbitrales afectan tanto la competitividad deportiva como la percepción de imparcialidad. Mientras las protestas formales se acumulan sin sanciones ni correcciones públicas, el descontento de los hinchas escala. ¿Hasta cuándo se sostendrá la falta de auditoría externa e imparcial sobre las decisiones del VAR en la AFA?