La ONU confirmó la intensificación del fenómeno El Niño para los próximos meses, alertando sobre eventos climáticos inusuales que impactarán fuertemente en Argentina. Lluvias intensas, sequías en otras regiones y el riesgo de inundaciones masivas amenazan cosechas, infraestructuras y la vida de miles de ciudadanos. Ante este panorama, la pregunta es ineludible: ¿están nuestras autoridades preparadas, o la ineficacia y la burocracia estatal volverán a poner en jaque la respuesta ante la emergencia?
Mientras se acerca el “Día de la Pachamama”, la conexión con la naturaleza se hace más patente, pero también la vulnerabilidad del país frente a fenómenos que exigen una planificación seria y recursos bien administrados. Históricamente, la Argentina ha sufrido por la falta de inversión en prevención y la lentitud en la respuesta ante desastres naturales. ¿Se aprenderá de los errores del pasado para proteger a los argentinos y a su economía, o veremos de nuevo la improvisación y la falta de previsión ante una advertencia tan clara?