Durante una tensa reunión de gabinete, el presidente Javier Milei ratificó que el Estado no saldrá a rescatar ni a financiar a los sectores con alta morosidad. El mandatario argumentó que no existen elementos técnicos ni económicos para culpar a las políticas de su administración por el sobreendeudamiento de las familias, señalando que se trata de una consecuencia directa de la emisión del descalabro anterior.
La postura oficial generó duras críticas en la oposición peronista, donde figuras como Victoria Tolosa Paz salieron a cruzar al Ejecutivo acusándolo de insensible ante el ahogo financiero de la clase media y los sectores más vulnerables. El debate sobre el límite del ajuste fiscal vuelve a meterse en la agenda cotidiana de los argentinos.
¿Debe el Estado intervenir ante el ahogo financiero familiar o es correcto mantener el rigor fiscal a cualquier costo?