El Banco Central emitió una nueva normativa de alto impacto para los consumidores: las entidades financieras y las fintech ahora están formalmente habilitadas para cobrarse deudas vencidas directamente mediante débitos automáticos en cualquier cuenta del usuario. La medida busca frenar la morosidad y sanear las carteras de crédito de los bancos comerciales.
La medida elimina la posibilidad de 'ratearse' o esconder fondos en billeteras electrónicas para evitar los compromisos asumidos. Sin embargo, defensores de los derechos del consumidor advierten que esta discrecionalidad pone en riesgo el carácter alimentario del salario de miles de trabajadores que recurren al financiamiento informal para llegar a fin de mes.
¿Es una medida necesaria para dar previsibilidad al sistema financiero o un abuso de poder contra los sectores endeudados?