El mercado cambiario registró una jornada de fuerte volatilidad en la que el dólar blue y los tipos de cambio financieros superaron de forma holgada la barrera de los 1500 pesos. La aceleración de la divisa informal ocurre en un contexto donde el Banco Central y el Ministerio de Economía ensayan ajustes en su esquema de administración monetaria para mantener contenidas las expectativas inflacionarias.
La escalada de la cotización interrumpe un período de relativa calma e introduce presiones de costos sobre los precios mayoristas y los insumos importados. Operadores de la City porteña atribuyen la mayor demanda de dólares a una combinación de desarme de posiciones en pesos, incertidumbre sobre los vencimientos de deuda y un reacomodamiento de carteras por parte de fondos internacionales.
Frente a este escenario, el equipo económico enfrenta el dilema de ajustar al alza la tasa de interés de referencia para encarecer el crédito en pesos y desincentivar la cobertura en divisas, o preservar el costo de financiamiento para evitar un enfriamiento adicional de la actividad productiva. La flexibilización parcial de ciertos controles sobre el mercado de cambios también incrementó el volumen transaccionado diariamente.
El trasfondo de esta dinámica expone la sensibilidad del plan de estabilización del Gobierno, donde la promesa de superávit fiscal y emisión cero busca ser el ancla principal. Sin embargo, el encarecimiento de la divisa norteamericana reaviva el riesgo de un traslado a góndolas que erosione la capacidad de compra de la clase media y de los sectores con ingresos fijos.
Las próximas rondas de negociación financiera resultarán decisivas para evaluar la capacidad de respuesta del BCRA mediante intervenciones o retoques de tasas. ¿Podrá el Gobierno contener la escalada del dólar sin sacrificar el proceso de desaceleración de la inflación?