Nicolás Pino, representante del sector agropecuario, es contundente: “Porque el campo responde es que hay que sacarle el freno”. Sus palabras resuenan en un contexto donde el potencial de la producción argentina choca constantemente con la carga impositiva y la intervención estatal. El campo, motor histórico de la economía nacional, reclama condiciones claras y un alivio fiscal que le permita desatar su verdadera capacidad exportadora y generar divisas genuinas para el país.

La presión sobre las Ganancias, entre otros impuestos y retenciones, no solo desincentiva la inversión, sino que también limita la competitividad de los productos argentinos en el mercado global. Mientras otros países promueven sus sectores productivos, en Argentina la visión de “sacarle el freno” al campo es una demanda recurrente que la clase política a menudo ignora, privilegiando la recaudación a corto plazo sobre una estrategia de crecimiento sostenible.

💬 Punto de debate

Es innegable que el sector agropecuario tiene la capacidad de contribuir significativamente a la recuperación económica. Sin embargo, ¿hasta cuándo se seguirá aplicando una política que castiga al que produce en lugar de incentivarlo? ¿No es hora de revisar a fondo el esquema de #Ganancias para el campo y liberar su verdadero potencial, en lugar de mantenerlo como rehén de una ideología intervencionista que ha demostrado ser ineficaz? El debate está abierto: ¿producción o asfixia fiscal?