Con la llegada del último cuatrimestre, el mercado cambiario argentino vuelve a concentrar la atención absoluta de inversores, empresas y ahorristas que buscan anticipar la cotización del billete verde. Las proyecciones económicas de los principales analistas de la City porteña perfilan diversos escenarios para el dólar fin de año, en medio de la estrategia de devaluación mensual controlada del dos por ciento sostenida por el Banco Central y la devaluación mensual y la persistente brecha con las cotizaciones financieras.
La estabilización de la brecha entre el dólar oficial y el dólar blue ha sido uno de los pilares del programa de saneamiento financiero del Palacio de Hacienda. Los economistas consultados señalan que, si se mantiene la disciplina fiscal y el ingreso de divisas derivado del blanqueo de capitales y las exportaciones energéticas, el tipo de cambio oficial podría finalizar el ciclo en sintonía con las metas fijadas por el presupuesto gubernamental. Sin embargo, persisten focos de incertidumbre vinculados a la liquidación de divisas del sector agrario y al nivel de las reservas netas del Banco Central, fundamentales para contener presiones devaluatorias. El control cambiario vigente sigue actuando como un dique de contención necesario pero costoso para el normal flujo del comercio exterior y el crecimiento de la actividad industrial.
La evolución del mercado cambiario de cara al cierre de año será determinante para consolidar el sendero de desaceleración de la inflación Argentina. Un desvío brusco en las proyecciones cambiarias se trasladaría velozmente a los precios de la canasta básica, erosionando los logros del programa monetario y encareciendo los costos de producción de las pequeñas y medianas empresas que ya operan con márgenes ajustados.
¿Podrá el Banco Central sostener el ritmo de devaluación controlada hasta fin de año sin forzar una corrección cambiaria brusca que impacte nuevamente sobre los bolsillos de la población?