El popular músico Simón Nattanael Alvarenga, conocido artísticamente como Callejero Fino, fue detenido por efectivos de la Policía Bonaerense durante un operativo de control vehicular de rutina. Durante la inspección del vehículo en el que se desplazaba junto a acompañantes, las fuerzas de seguridad hallaron un arma de fuego de grueso calibre que no contaba con la correspondiente registración legal ni permisos de portación.

El episodio generó alto impacto mediático por tratarse de una de las figuras más convocantes del movimiento de la cumbia RKT. Según fuentes policiales, el procedimiento derivó de la negativa inicial del conductor a acatar la orden de detención de la patrulla, lo que motivó el posterior requiso del habitáculo donde fue localizada la pistola con la numeración parcialmente suprimida.

El caso quedó bajo la órbita de la Unidad Funcional de Instrucción descentralizada, que imputó formalmente al artista por el delito de portación ilegal de arma de guerra. La situación judicial de callejero fino detenido se agrava debido a antecedentes procesales previos, por lo que su defensa técnica trabaja a contrarreloj para evitar que se dicte la prisión preventiva.

El arresto reaviva la discusión mediática y judicial sobre la portación clandestina de armas en el conurbano y la exposición penal de referentes culturales juveniles masivos.

💬 Punto de debate

¿Se aplicará con rigor la ley penal sobre armas ilegales o prevalecerán las dilaciones habituales en el proceso judicial?