Frente al sostenido incremento de los delitos cibernéticos y la proliferación de billeteras virtuales utilizadas para canalizar transacciones vinculadas a las apuestas ilegales, el Banco Central de la República Argentina oficializó un marco normativo tendiente a supervisar en tiempo real la creación y el movimiento de cuentas bancarias y de pago.

La nueva regulación establece la aplicación obligatoria del protocolo Banco Central perfiles de riesgo cuentas, mediante el cual las entidades financieras y los proveedores de servicios de pago deberán monitorear de manera constante los comportamientos inusuales de las cuentas de sus clientes. Aquellos usuarios que registren patrones de transferencias masivas e injustificadas desde o hacia direcciones sospechosas sufrirán el congelamiento preventivo automático de sus saldos.

El foco principal de la medida apunta a frenar la apertura masiva de cuentas de usuarios falsos o robados, comúnmente denominadas mulas financieras, que actúan como eslabón intermediario en esquemas de estafas virtuales y en la recarga de plataformas clandestinas de juego no regulado. Las fintech y los bancos comerciales deberán elevar informes sintéticos diarios sobre los perfiles catalogados como de riesgo elevado.

💬 Punto de debate

Especialistas en ciberseguridad valoraron la puesta en marcha de herramientas centralizadas de control para dotar de transparencia a los ecosistemas de transferencias inmediatas. No obstante, advierten sobre la necesidad de evitar falsos positivos que bloqueen de forma involuntaria los fondos de usuarios legítimos. ¿Lograrán los nuevos filtros tecnológicos erradicar los circuitos ilegales sin entorpecer la inclusión financiera en el sistema digital?