El severo proceso de contracción económica y recesión que afecta a la estructura productiva nacional ha ingresado oficialmente en una fase de extrema gravedad que amenaza directamente con quebrar la continuidad operativa de miles de pymes en todo el territorio. De acuerdo con los alarmantes resultados arrojados por los últimos monitoreos del sector fabril, la persistente crisis industrial argentina ya impacta de manera directa sobre el normal desenvolvimiento de la cadena de pagos en casi la mitad de los establecimientos manufactureros medianos y pequeños de la República Argentina. La brutal caída de la demanda doméstica de bienes de consumo, en conjunción con el encarecimiento persistente de los costos operativos, ha empujado a un endeudamiento desesperado y nocivo.\n\nEste marcado resquebrajamiento de la cadena de pagos corporativa se está manifestando a través de una dilación inusual de los plazos financieros de cobro y facturación comercial, que en muchas ramas fabriles ya excede con holgura los noventa días, complementado por un repunte estadístico sumamente preocupante en el índice de cheques de pago diferido rechazados en el sistema bancario. Mientras las usinas oficiales de comunicación continúan destacando que la recesion economica representa un peaje doloroso pero ineludible para desmantelar la arraigada inercia inflacionaria y sanear el balance consolidado del Banco Central, los dirigentes industriales replican con angustia que el costo real de esta estabilización macroeconómica de laboratorio podría ser la desaparición física de un porcentaje irreparable del entramado productivo nacional.\n\nEl actual y desbocado endeudamiento empresas no está destinado a planes de inversión estratégica para mejorar la competitividad o la renovación tecnológica, sino única y exclusivamente a la supervivencia financiera elemental: el pago de salarios de operarios, el cumplimiento de compromisos impositivos corrientes y la cancelación de tarifas energéticas que han experimentado alzas exponenciales. Este perjudicial círculo vicioso se potencia por la falta de un horizonte de financiamiento comercial accesible a tasas de interés razonables para el capital de trabajo de las pymes industriales.\n\nLa profunda asfixia que estrangula a la economía real somete a una rigurosa prueba de resistencia los supuestos teóricos del modelo de ajuste. Ante un escenario donde el congelamiento de la actividad interna se ratifica como la herramienta excluyente para domar el índice de precios, ¿cuánta presión adicional podrá tolerar el entramado industrial argentino antes de que el corte de la cadena de pagos desencadene una oleada irreversible de quiebras y despidos masivos?
Alerta productiva: la crisis industrial rompe la cadena de pagos en la mitad de las empresas
El desmoronamiento de las ventas fuerza un endeudamiento desesperado y expone los límites de la recesión para frenar los precios.
Publicidad