En una sorpresiva reaparición pública con fuerte contenido macroeconómico, Domingo Cavallo le sugirió directamente al presidente Javier Milei que le pierda el miedo al dólar para dar el próximo paso de su plan de reformas. El exministro sostuvo que mantener el crawling peg del 2% mensual y prorrogar de manera indefinida las restricciones sobre el acceso a divisas del Banco Central atenta contra la recuperación económica y puede consolidar una peligrosa recesión en los sectores productivos.

Según la visión del economista, el Gobierno cuenta hoy con las condiciones de equilibrio fiscal necesarias para iniciar una desregulación más agresiva. Cavallo enfatizó que el principal freno para la llegada de inversiones genuinas de largo plazo sigue siendo el cepo cambiario, un sistema que asfixia a los exportadores y distorsiona los costos internos del país. El economista sugirió que una unificación cambiaria gradual, acompañada de una libre elección de monedas, dinamizaría la economía real mucho más rápido que el actual sendo de contención artificial.

Desde la Casa Rosada y el Ministerio de Economía, la respuesta ha sido cautelosa. El equipo liderado por Luis Caputo mantiene el criterio de que liberar el mercado de cambios sin contar con un colchón suficiente de reservas netas representa un peligro innecesario que podría gatillar una corrida cambiaria y desandar los logros obtenidos en la reducción de la inflación. Sin embargo, la presión de analistas de peso y el reclamo silencioso de los sectores industriales comienzan a tensionar la estrategia oficial de postergar la apertura financiera hasta el próximo año.

💬 Punto de debate

Esta encrucijada plantea dudas sustanciales sobre los plazos del programa del oficialismo. Con un superávit fiscal consolidado pero sin dólares suficientes en las arcas del Banco Central, ¿debería el Gobierno aceptar los riesgos de liberar el cepo cambiario como pide Cavallo para evitar que la recesión económica se profundice?