Un escándalo afecta a la marca "carne argentina": casi 13.600 kilos fueron retirados del mercado en Estados Unidos, específicamente en Texas y Florida, por no haber pasado la reinspección obligatoria. Este incidente, detallado por Infobae y La Nación, no solo representa una pérdida económica, sino un serio golpe a la reputación de uno de los productos estrella de exportación del país.La situación pone en evidencia la necesidad de un control estatal riguroso y eficiente en toda la cadena de valor de las exportaciones. ¿Cómo es posible que carne sin la inspección adecuada haya llegado a un mercado tan exigente como el estadounidense? Esto genera dudas sobre la burocracia y la calidad de la supervisión que debería garantizar el Estado, dañando la confianza de los importadores y la industria nacional que sí cumple con los estándares.¿Es este un síntoma de un Estado que, lejos de facilitar, entorpece y perjudica la imagen de la producción argentina en el mundo?